Cuando hay hijos de por medio, cualquier proceso familiar exige algo más que conocer la ley: exige protegerlos a ellos sin dejar de defender lo que a ti te corresponde. Ya sea dentro de un divorcio, tras la ruptura de una pareja de hecho, o simplemente porque nunca hubo matrimonio pero sí hijos en común, la custodia y la pensión de alimentos son las piezas que más peso tienen en el día a día de la familia.
Como abogada de familia en Pontevedra, llevo tanto casos vinculados a un divorcio como situaciones independientes: progenitores que nunca se casaron y necesitan fijar por primera vez custodia y pensión, o quienes ya tienen un convenio o una sentencia y necesitan modificarlo porque las circunstancias han cambiado.
Custodia compartida o individual: cómo se decide
Desde la reforma que eliminó la exigencia de que ambos progenitores estuvieran de acuerdo, un juez puede conceder la custodia compartida aunque uno de los dos se oponga, si entiende que es lo que más conviene a los hijos. Para decidirlo valora, entre otros factores, la relación previa de cada progenitor con los menores, la capacidad de ambos para comunicarse y coordinarse en lo cotidiano (sin que se exija una relación perfecta), la estabilidad que ofrece cada opción, y la opinión de los hijos cuando tienen edad y madurez suficiente. La custodia individual sigue aplicándose cuando hay violencia doméstica o de género, o un conflicto tan grave entre los progenitores que compartir la custodia perjudicaría a los menores.
Cómo se fija la pensión de alimentos
No existe una tabla fija en la ley: se calcula en función de las necesidades reales de los hijos y de la capacidad económica de cada progenitor, y los juzgados suelen apoyarse en las tablas orientadoras que publica el Consejo General del Poder Judicial como referencia, no como cifra obligatoria. Por eso conviene llevar bien documentados los ingresos y los gastos fijos de los menores (colegio, actividades, sanidad) antes de la vista o de negociar el convenio.
Modificar un convenio o una sentencia ya existente
Un convenio regulador o una sentencia de custodia no son definitivos para siempre. Si cambian de forma relevante las circunstancias de alguna de las partes o de los hijos —un cambio de trabajo, un traslado de ciudad, una nueva relación, o que los menores crezcan y sus necesidades sean otras—, se puede solicitar una modificación de medidas, de mutuo acuerdo o por vía judicial si no lo hay.
Documentación que conviene reunir
DNI, el convenio o la sentencia anterior si ya existe, últimas nóminas o declaración de la renta, certificado de empadronamiento, y si es relevante para el caso, informes escolares o médicos de los hijos. Cuanto más ordenada llegue esta información a la primera consulta, más rápido se puede plantear una propuesta realista.
Preguntas frecuentes
¿Puedo pedir custodia compartida si el otro progenitor no está de acuerdo?
Sí. Desde 2012 ya no hace falta el acuerdo de ambos: el juez decide en función del interés de los hijos, no del consentimiento de los padres.
¿Qué pasa si el otro progenitor no paga la pensión de alimentos?
Se puede reclamar por la vía de ejecución judicial para embargar ingresos o bienes. Además, el impago reiterado —dos meses consecutivos o cuatro no consecutivos— puede llegar a constituir un delito de abandono de familia.
¿La pensión de alimentos termina cuando el hijo cumple 18 años?
No automáticamente. Si el hijo mayor de edad no tiene independencia económica y sigue estudiando o buscando trabajo de forma activa y de buena fe, la obligación de alimentos puede mantenerse.
¿Puedo modificar la custodia si cambia mi situación laboral o me traslado de ciudad?
Sí, siempre que el cambio sea lo bastante relevante como para justificar una revisión, y demostrando que la modificación beneficia a los hijos.
¿Necesito abogado si el otro progenitor y yo estamos de acuerdo en todo?
Sí. Además de ser obligatorio para tramitar el convenio ante el juzgado o notario, un buen convenio redactado desde el principio evita conflictos futuros que salen mucho más caros que la propia consulta. Si tu caso viene de un divorcio, puedes ver también la página de divorcios en Pontevedra.
Cada familia tiene su propia situación, y las decisiones sobre custodia y pensión de alimentos marcan el día a día durante años. Si necesitas fijar estas medidas por primera vez o modificar las que ya tienes, hablemos primero —sin compromiso— para valorar tu caso con calma.