Después de un accidente de tráfico, las primeras horas y días marcan buena parte de lo que se puede conseguir después: qué informes médicos se piden, qué se declara en el atestado, y con qué rapidez se contacta con la aseguradora. Muchas personas aceptan la primera oferta de la compañía sin saber si se corresponde con lo que realmente les corresponde.
Como abogada en Pontevedra, ayudo a víctimas de accidentes de tráfico a reclamar la indemnización que les corresponde —ya sea por lesiones, secuelas o daños materiales—, revisando desde el primer momento que el proceso se lleve correctamente y que la oferta de la aseguradora sea la adecuada antes de firmar nada.
Qué hacer justo después de un accidente
Lo primero es la asistencia médica, aunque los síntomas parezcan leves al principio: hay lesiones (como las cervicales) que tardan horas o días en manifestarse, y un parte médico temprano es clave para documentar después el nexo entre el accidente y las lesiones. Conviene también conservar el atestado o parte amistoso, los datos de la otra parte y su seguro, y no firmar ni aceptar ninguna oferta de la aseguradora sin haber consultado antes.
Cómo se calcula la indemnización
Las indemnizaciones por lesiones en accidentes de tráfico se calculan siguiendo el sistema legal de valoración de daños personales establecido por la Ley 35/2015 —lo que se conoce como «el baremo»—, que fija criterios según el tipo de lesión, los días de curación, las secuelas que queden y otros factores personales y económicos de cada caso. No es una cifra que se pueda calcular a ojo: dos accidentes aparentemente parecidos pueden dar lugar a indemnizaciones muy distintas según cómo estén documentados los daños.
Plazo para reclamar
La acción para reclamar por lesiones derivadas de un accidente de tráfico prescribe al año, un plazo que generalmente empieza a contar desde el alta médica definitiva o la estabilización de las secuelas, no desde la fecha del accidente. Es un plazo más corto de lo que mucha gente piensa, así que conviene no dejarlo correr mientras se decide si reclamar o no.
Qué pasa si la aseguradora ofrece poco
Es habitual que la primera oferta de la compañía sea inferior a lo que correspondería según el baremo, especialmente en lesiones con secuelas. Antes de aceptarla conviene que un abogado revise el informe médico-legal y la propuesta de la aseguradora; si no hay acuerdo, se puede reclamar por la vía judicial. Si el conflicto es específicamente con tu propia compañía de seguros —por ejemplo, por el seguro de ocupantes o de defensa jurídica—, tienes más detalle en la página de reclamaciones a seguros.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que aceptar la oferta que me hace la aseguradora?
No. Puedes rechazarla y negociar, o acudir a la vía judicial si consideras que no cubre el daño real sufrido.
¿Qué pasa si el otro conductor no tiene seguro?
Existe el Consorcio de Compensación de Seguros, que cubre indemnizaciones en casos de vehículos sin seguro o no identificados, cumpliendo ciertos requisitos.
¿Cuánto tarda un proceso de reclamación por accidente de tráfico?
Depende de si se llega a un acuerdo extrajudicial con la aseguradora o si es necesario ir a juicio; lo primero suele ser más rápido, aunque no siempre ofrece la indemnización más ajustada al daño real.
¿Puedo reclamar si el accidente fue hace meses?
Depende de cuándo se produjo el alta médica o la estabilización de las secuelas, ya que ahí empieza a contar el plazo de un año. Conviene consultarlo cuanto antes para no perder el derecho a reclamar.
¿Cubre lo mismo un accidente con lesiones que uno solo con daños materiales?
No, se valoran de forma distinta: las lesiones siguen el baremo legal, mientras que los daños materiales (el vehículo, por ejemplo) se indemnizan según el coste real de reparación o el valor del bien.
Cada accidente tiene sus propias circunstancias, y la diferencia entre una indemnización justa y una insuficiente suele estar en cómo se documenta y se reclama desde el principio. Si has tenido un accidente reciente o tienes dudas sobre una oferta que te han hecho, hablemos primero —sin compromiso— para valorar tu caso.